Centro de Investigación en Tecnologías y Saberes Comunitarios
El colectivo Sikili Huiyá, cuyo nombre significa tierra roja en lengua mayo, es una iniciativa comunitaria integrada por una familia alfarera de la comunidad indígena mayo en San José Masiaca, municipio de Navojoa, Sonora. Comprometidos con el rescate, la enseñanza y la práctica viva de la alfarería tradicional mayo, este colectivo ha construido un espacio donde el conocimiento ancestral del barro se transforma en creación, aprendizaje y resistencia cultural.
Desde hace más de cinco años, el taller de Sikili Huiyá abre sus puertas a niñas, niños y jóvenes de comunidades cercanas, quienes llegan en bicicleta con entusiasmo para aprender gratuitamente las técnicas de recolección, preparación, modelado y decoración del barro. Cada pieza que elaboran es una forma de expresar identidad y memoria, con especial atención a figuras tradicionales que son símbolo de las festividades comunitarias.
El colectivo trabaja con materiales y pigmentos naturales, y mantiene vivo el conocimiento sobre los distintos tipos de barro, el uso de la saitilla, las técnicas de quema y la elaboración manual sin torno. Además, busca mejorar las condiciones del oficio mediante innovaciones respetuosas con la tradición, como la construcción de un horno libre de humo que cuida la salud de quienes practican la alfarería.
Sikili Huiyá representa una experiencia de rescate y transmisión de saberes intergeneracionales y defensa activa del patrimonio cultural del pueblo mayo. A través de su labor, demuestra que el arte de moldear el barro también moldea comunidad e identidad.
El proyecto tuvo como objetivo rescatar y fortalecer la práctica ancestral de la alfarería y contribuir a la construcción de un horno de leña, iniciativa que promovió la Escuela Nacional de Cerámica en la región. Esta herramienta representa una innovación que permite conservar la tradición sin poner en riesgo la salud de quienes la practican, mejorando a su vez la calidad técnica de las piezas elaboradas.
A pesar de las dificultades económicas y sociales, el colectivo logró culminar exitosamente la construcción del horno gracias al compromiso, trabajo colectivo y las alianzas estratégicas. Este avance ha tenido un impacto positivo en diversos niveles:
Resultados y logros del proyecto:
Este proyecto no solo mejora las condiciones de producción artesanal, sino que fortalece el tejido comunitario y cultural, generando un espacio vivo de aprendizaje, identidad y futuro para el pueblo mayo.