Centro de Investigación en Tecnologías y Saberes Comunitarios
El Equipo de monitoreo de afluentes de agua de la comunidad indígena ancestral de Capulálpam de Méndez (EMYCAP) es organización comunitaria indígena zapoteca surgida en respuesta a las profundas preocupaciones socioambientales que enfrenta el territorio. Está conformado por mujeres y hombres que deciden asumir activamente la responsabilidad del cuidado del agua como un bien común, vinculando sus saberes locales con herramientas científicas y metodológicas contemporáneas. Integrándose formalmente en marzo de 2024 bajo la autoridad del Comisariado de Bienes Comunales, EMYCAP combina la fuerza de las tradiciones con un enfoque técnico de monitoreo para proteger los afluentes hídricos esenciales que atraviesan el paisaje de Capulálpam, localidad ubicada en la Sierra Juárez de Oaxaca. Su trabajo está guiado por principios de defensa territorial, sustentabilidad y el reconocimiento del agua como cuerpo vivo, fundamental para el equilibrio ecológico y espiritual del pueblo.
El proyecto surge como una reacción comunitaria ante la temporada de sequía vivida en 2023 y la histórica afectación de 14 manantiales del territorio, consecuencia de actividades mineras y el extractivismo forestal. Esta investigación fue apoyada por el CITSAC, con acompañamiento técnico de la Unión de Comunidades Productoras Forestales Zapotecos-Chinantecos de la Sierra Juárez (UZACHI) y la Universidad de la Sierra Juárez (UNSIJ). Su objetivo general fue informar y concientizar a la población sobre el comportamiento de los afluentes de agua en Capulálpam, buscando incidir en su manejo sostenible y propiciar una gobernanza comunitaria del agua.
Proceso metodológico y actividades principales:
Resultados clave:
Este proyecto consolida una narrativa de resistencia frente al modelo extractivista, colocando la defensa del agua como eje articulador de identidad, salud ambiental y organización comunitaria. EMYCAP ha logrado reunir datos precisos, generar aprendizajes intergeneracionales y tender redes con otras comunidades en el Estado de Oaxaca, apuntando hacia una replicabilidad metodológica que fortalezca la autonomía territorial. El lema que acompaña al colectivo resume el compromiso que sostienen: El agua es la sangre de nuestra madre tierra.